Una nueva realidad donde todos los objetos posibles estén conectados a la internet y hablen entre sí sin necesidad de la intervención humana afectará profundamente no solo el desenvolvimiento diario de nuestras vidas, sino también a las empresas y gobiernos.
El concepto de la internet de las cosas, o la Internet de todo o IoE como se le conoce por sus siglas en ingles, es un concepto que implica que millones de dispositivos en todo el mundo, teléfonos, computadoras y tabletas, junto a carros, artefactos domésticos, sensores de todo tipo y más, se comuniquen entre si y a centros de inteligencia en diferentes partes del planeta, en un universo que involucra sensores, procesos y datos que prometen cambiar la forma en que interactuamos con todo lo que nos rodea.
Esta interacción mejorada o aumentada promete generar mayor valor de negocios para las empresas, así como ayudar a gobiernos y otros entes a tomar decisiones más decisiones más acertadas. Cisco, la empresa de hardware de comunicaciones, calcula que esta nueva ola de la internet, la internet de todo, generará una enorme cantidad de conexiones y oportunidades de negocios, que constituirán un mercado de US$ 19 millones de millones, tan solo en la próxima década.
Impulsando la economía global
Sophie Vandebroek, CTO de Xerox y presidente del grupo de Innovación de Xerox, tiene bajo su responsabilidad laboratorios tan emblemáticos como el Palo Alto Research Center (PARC) donde se originaron inventos e innovaciones tan significativas como el ratón de la computadora, la interfaz de ventanas y el protocolo Ethernet de redes. Recientemente Vandebroek, escribió unas reflexiones sobre la Internet de Todo, en las que menciona tres pilares que permitirán que la IoE impulse la economía global.
El primer pilar está conformado por los objetos cotidianos que perciben y responden a su entorno. Se trata de conectar a la Internet a todos los objetos de uso diarios posibles, permitiendo que estos generen información útil acerca de de cómo los usamos y como interactuamos con ellos. De hecho, Cisco predice que habrá entre 50 y 75 mil millones de “cosas” conectadas dentro de los próximos seis años, muy por encima de los casi 9 mil millones de teléfonos y computadoras portátiles que hay hoy. Los dispositivos de todo tipo, además de realizar su función central, se convertirán en la base de servicios totalmente basados en los datos que se generan.
Automóviles inteligentes, por nombrar un ejemplo, podrán servir como canal para ofertas comerciales a sus dueños según el área geográfica donde se encuentre, el tiempo que lleve conduciendo y el clima existente, ofreciendo desde bebidas o alimentos en tiendas en el camino, hasta gasolina o reemplazo de neumáticos en estaciones de servicio.
El segundo pilar que menciona Vandebroek, es una infraestructura inteligente y segura, que pueda dar soporte al volumen de información, que atraviesa internet hoy. En el (PARC), Xerosx quiere desarrollar la arquitectura de Internet de la próxima generación: Content – Centric Networking (CCN). Una red CCN promete mejorar la seguridad, disminuir los requerimientos de respuesta y ancho de banda, asi como habilitar una movilidad sin fisuras. Se trata de un eslabon clave en la cadena necesaria para poder aprovechar la avalancha de datos que se avecina. Algunos cálculos de empresas especializadas en infraestructura de transmisión de datos, que se avecina.
No se trata sólo de empresas
Si bien las empresas están entre las más interesadas en implementar la internet de las cosas, gracias a los beneficios comerciales que pueden intuir, hay muchas áreas donde los gobiernos también pueden vislumbrar grandes beneficios. El estudio de Cisco mencionado anteriormente ubica que el mercado IoE relacionado a gobiernos y entes públicos debe tener un valor de US$ 4.6 millones de millones en la próxima década. El aumento en la penetración de la banda ancha es un habilitador fundamental de inclusión social y la IoE, al conectar gente, procesos y datos, crea nuevas oportunidades para los gobiernos. El número creciente de sensores y actuadores, que recopilan datos y ejecutan acciones, con conexión a la internet, unidos a la capacidad de procesar y analizar grandes cantidades de datos en tiempo real, tiene un potencial enorme para ser aplicado en políticas gubernamentales de salud, control de trafico, suministro de agua potable y muchos más.
La IoE brinda a los gobiernos grandes oportunidades. Por ejemplo estrategias de tráfico inteligente, trabajo remoto, edificios inteligentes y otros proyectos relacionados pueden ayudarlos no sólo a reducir costos, sino también a incrementar la efectividad de las políticas públicas, mejorando la calidad de vida del ciudadano. Se podría pensar que mientras mas grandes sea la población estudiada, Big Data y analítica son mejores para predecir comportamientos que permiten mejorar y ajustar la infraestructura pública y mejorar la experiencia de usuario del ciudadano, y mejorando la efectividad en situaciones de emergencia.
Internet de todos ¿seguridad de pocos?
Al interconectar cada vez más dispositivos y compartir cada vez más datos, los riesgos de seguridad aumentan de manera exponencial. Las organizaciones modernas deben estar preparadas para enfrentar esta realidad, que desborda los enfoques tradicionales de seguridad


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